Ya ni estaba viva.. No, era una muerta viviente, tu la veías y fisicamente estaba viva... Pero si acaso había alguien que pudiese mirar a través de su mirada hacia su interior vería que nada era como debía ser... El corazón ya no latía alegremente, ya no se le aceleraba el pulso, ahora latía por pura rutina... Pero dentro de poco, si nada la sacaba de aquel avismo, su corazón iría latiendo cada vez menos... Lo justo para vivir, si es que a este estado se le puede denominar vida... Ya no le salía ser esa chica avispada, sonriente, alegre que era antes... Ahora era una chica con tanto dolor dentro que cada latido de su corazón era como si le clavasen algo, algo que hacía daño, mucho daño... ¿No dicen que los ojos son el espejo del alma? Pues si le miraseis a los ojos veríais que su alma se había teñido de gris oscuro, y, que, cada vez era más opaca, mas oscura...
Os preguntarais, ¿y sus amigos? Pues bien, ahora mismo, ella notaba que se estaba quedando sola... Debía ser porque sus amigos no podían soportar estar con una persona que estaba en ese estado... Solo tenía a una persona a su lado, a un chico, a su mejor amigo... Nadie más le levantaba los ánimos, nadie más conseguía que se olvidase de ese dolor que le carcomía por dentro aunque fuesen 5 minutos... Sin él, ahora mismo, no se acordaría de lo que era la risa, solo recordaría el dolor que sentía las 24 horas del día porque tenía el corazón hecho pedazos... La gente no entiende esa metáfora, pues bien, cuando amas a una persona, la amas con el corazón y con la cabeza, y lo darías todo con tal de que fuese feliz... Pues cuando esa persona te dice que ya no siente nada salvo amistad o que quiere a otra persona... Notas como si ese alguien te hiciese una herida muy profunda en el corazón, notas como si este se estuviese desangrando, poco a poco, y es que, morir de amor, es la peor muerte que te puedes encontrar...
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